La importancia de prevenir y detectar a tiempo una gripe

La percepción general en torno a la gripe es que se trata de una enfermedad benigna, pero el virus de la influenza es altamente contagioso, ataca a todos los grupos etarios y sus complicaciones pueden llegar a causar la muerte.
La época óptima de vacunación es a comienzos del otoño, pero puede extenderse a lo largo de todo el invierno y en el caso de realizar un viaje puede aplicarse durante cualquier época del año.
Es importante tener en cuenta que los medios de transporte como aviones, micros, cruceros o trenes son lugares de gran hacinamiento que facilitan la rápida propagación del virus.
Hebe Vázquez , infectóloga, miembro de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (FUNCEI) y de la Comisión de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), explicó que los grupos que tienen riesgo incrementado de contraer la infección son: los niños de 6 meses a 18 años por ser los principales
transmisores del virus, mayores de 50 años, mujeres embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas, por lo que son una prioridad.
Sin embargo, Vázquez indicó que la vacunación es beneficiosa también en los jóvenes y adultos sanos ya que la gripe es una de las principales causas de ausentismo laboral y escolar (promedio 5 días).
Cada año el 15% de la población mundial se ve afectada por esta enfermedad, siendo los más vulnerables de sufrir complicaciones serias como bronquitis y neumonía los niños, los adultos mayores de 65 años, los pacientes de 2 a 64 años con enfermedades crónicas como pulmonares o cardíacas, las personas con trastornos de inmunidad y con obesidad mórbida, detalló la especialista.
La infectóloga comentó que muchas veces es confundida con el resfrío, pero enfatizó que la gripe tiene síntomas bien diferenciados: fiebre por 3 o 4 días, agotamiento total y postración, dolor de cabeza y ocular, fotofobia y escalofríos.
Por tal motivo, consideró muy importante distinguirlas, ya que tanto el agente causante, los síntomas y su intensidad son diferentes, así como también lo son su prevención y tratamiento.
El propósito fundamental de diferenciar estas enfermedades está originado en que cuando la gripe es confundida con un resfrío, se suele medicar erróneamente con antibióticos y saber diferenciar entre ambas permitirá un tratamiento adecuado. Cabe recordar que ni la gripe ni el resfrío se deben tratar con
antibióticos ya que ambas son de origen viral, dijo.
En este sentido, Vázquez destacó que es primordial recordar que la mejor manera de prevenir la gripe es con la vacunación antigripal. 
La gripe sólo tiene tratamiento sintomático, no está indicado el uso de antibióticos a menos que sea para tratar una infección bacteriana secundaria. Los antivirales pueden ser utilizados en los primeros estadios de la enfermedad (dentro de los 2 primeros días del comienzo de la enfermedad) para prevenir la progresión y los estadios avanzados de la enfermedad y asimismo pueden llegar a reducir la duración de los síntomas. 
La especialista comentó que, de todas maneras, los antivirales no son sustitutos de la vacuna. 
¿Cómo distinguir entre gripe y resfrío?
1- La postración y un estado general de debilidad y fatiga son los síntomas más representativos de la gripe, y que la diferencia claramente de un resfrío.
2- Son producidas por distintos virus: la gripe es originada por el virus de influenza y se trata de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede presentar complicaciones importantes. 
En tanto, el resfrío es una infección respiratoria que suele ser causado por otros virus respiratorios y sus principales síntomas incluyen: congestión nasal, estornudos, dolor de garganta y molestia en el pecho (que puede ser leve o moderada) y rara vez fiebre. Por el contrario, en los casos de gripe se registra fiebre alta (38- 40ºc) durante 3 ó 4 días, dolores de cabeza intensos así como también malestar general.
3- Otra de las diferencias entre ambas afecciones es su duración: un enfermo de gripe puede tardar hasta 2 semanas en recuperar su ritmo de vida habitual, mientras que para el resfrío la recuperación se alcanza en menor tiempo.